lunes, 25 de septiembre de 2017

Enoshima y Kamakura

   La semana pasada hubo aquí un tifón de tres pares de narices y la excursión que teníamos planeada a Enoshima se fue al garete en menos que se dice mu. Además la semana se presentaba llena de exámenes y alguno que otro estaba resfriado, así que el viaje lo pospusimos hasta este Domingo.

   La aventura empezó tardía, porque mi colega Park había estado bebiendo cerveza hasta las 6 de la mañana y llego casi una hora tarde. Nos encontramos en la estación de Shinjuku, desde donde se compra el "Enoshima-Kamakura Free Pass" de la Odakyu Line por unos 1470 yenes.El billete viene muy bien puesto que puedes andar por la zona sin necesidad de andar comprando billetes.


Free Pass 1,470 yenes

   El tren hasta Fujisawa tarda unos 50 minutos mas o menos por lo que hay que darse prisa en coger asiento. Una vez llegados a Fujisawa hay que cambiar de línea para ir en tranvía con la línea Enoden (Enoshima Densetsu) hasta la estación de Enoshima. Desde aquí andando se llega a la playa y de allí a la isla de Enoshima a través de un puente.

Enoshima
La panda cruzando el puente

   La isla de Enoshima es un complejo turístico con tiendas por doquier y bastantes actividades como esquí acuático, motos de agua, etc. Hay varias tiendas de recuerdos y comida mientras se asciende hasta el primero de los templos, pero para mi desgracia, mis amigos estaban muy cansados nada más empezar y me quedé con las ganas de subir a los tres templos, pero prometo volver con menos quejica y menos calor.

Hetsu Miya
Detalles...ZELDA?
   Además, al otro lado está la torre Sea Candle, que también me quedé con ganas de verla pero bueno, otra vez será. Otra de las cosas que tenía muchas ganas de ver y que tengo apuntada en la lista para la próxima son las cuevas de Iwaya, creadas por la erosión del mar y que tienen, según se cuenta, un aire místico. Os dejo el enlace aquí para que leáis un poco más sobre ellas. Desde la primera explanada a la que se sube se tiene una bonita vista de la playa y el puente que es digna de disfrutar. 


   Después volvimos a coger la línea Enoden en dirección a la segunda parada, que era la que más querían mis amigos. Si os gusta el manga y el anime quizás conozcas una serie ya antigua llamada Slam Dunk, cuyo protagonista era un jugador de baloncesto con el pelo rojo. Una serie bastante recomendable para los amantes del anime y los deportes. La cuestión es que la serie se desarrolla en parte en Enoshima y en el opening hay una escena concreta en la que se ve la foto bajo estas líneas.

Slam Dunk
    La estación en cuestión es Kamakurakōkōmae-eki, la octava parada del tranvía. La intersección que aparece en el anime está a unos 200 metros de la estación, pero por la ubicación y su entorno, está considerada como una de las 100 mejores estaciones de la región de Kanto (a donde pertenece Tokyo). El día estaba bastante nublado pero aún así pudimos hacer algunas fotos memorables, copiando a los turistas chinos que vienen en masa a hacer fotos de este punto geográfico tan "de anime". Os dejo también el video para que veáis la escena en el anime. Esperad al segundo 0:55 y ya veréis.

Igual que en el anime pero con mas peña

   Para acabar nos fuimos a Kamakura a ver el Gran Buda, tan famoso y del que seguro que habéis visto fotos cuando hablan de Japón. Para llegar aquí deberéis de bajaros en la estación de Hase, no me seáis como nosotros y os vayáis hasta la estación de Kamakura que luego tenéis que desandar dos estaciones para llegar al templo. Lo único interesante de esto fue que el barrio se llamaba Sasuke, como el amigo de Naruto y que el entorno era una pasada.



   Mi historia con el Daibutsu, o Buda de Kamakura se remonta a unos años atrás, cuando mis padres fueron a la Feria de Turismo de Madrid (Fitur) y me trajeron un poster del stand de Japón con el susodicho Buda. Me prometí a mi mismo que si iba a Japón algún día, lo tendría delante de mi objetivo. Por fin, este Domingo conseguí tacharlo de mi lista de "Cosas por hacer". La lista aún es larga, pero esta magnífica estatua que ha aguantado incluso el Gran Terremoto de Kanto de 1923, ya cuenta como Visitado en mi lista.



   Sin duda alguna es una experiencia más que he vivido con buenos amigos, a pesar de que el cansancio de unos y el mal tiempo hiciera el día un poco menos llevadero. Los viajes no pararán, aunque por ahora estoy en un período más tranquilo por el tema de la escuela y aprendiendo japonés, lo que me consume la mayor parte de la semana. Os dejo, no sin antes poner aquí mi foto favorita del día de ayer.  Nos leemos próximamente!

Daibutsu

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