lunes, 2 de diciembre de 2013

Visita exprés a Hong Kong


   La semana había sido bastante tranquila, el Jueves llegaba por fin mi nuevo visado, algo que estaba deseando para poder tener algo de estabilidad y tranquilidad en cuanto al tema del visado. Pero se ve que no, que aún no era tiempo de tranquilidad y en el momento de llegar el visado me dicen que he de salir del país, antes del martes y estábamos a Jueves. A eso se llama relax. Así que me veo de nuevo estresado al máximo sacando billete para el sábado, no sin que antes la tarjeta no me dejara comprar el billete y tuviera que pedir ayuda para comprar el billete, planeando sobre la marcha un viaje de UN día a Hong Kong.

El maestro rodeado de piltrafillas

   Llegué a eso de las 9.40 al nuevo aeropuerto de Bao'an en Shenzhen, y tuve que coger el metro hasta llegar a Luo Hu, para poder pasar la frontera y "salir del país", para que mi visado nuevo empezara a ser válido. En Hong Kong estaba mi amigo Curtis, esperando a que le hicieran el visado y había quedado allí con él. Antes de pasar a Hong Kong conocí a dos españoles, Julio y Luis que viven aquí en Shanghai y de no ser por ellos, creo que me hubiera perdido, así que ¡gracias!

Avenida de las Estrellas






   Nada más pasar la frontera me quedo sin línea, puesto que en  Hong Kong no son válidos los móviles chinos, y allá que me fui a buscar un centro comercial con wifi para poder quedar con mi colega que estaba ya harto de esperar. Consegimos quedar en la estatua de Bruce Lee y por el camino conocí a un noruego super perdido que me llevé conmigo hasta la Avenida de las Estrellas. Al salir por las escaleras a la Avenida de las estrellas, la vista era espectacular, al otro lado, la ciudad antigua de Hong Kong, ese es el skyline tan famoso de todas las fotos. Sin pensármelo dos veces fui a buscar la estatua de Bruce Lee y a mi colega que por allí rondaba.

Típica foto de la estatua de Bruce Lee
De camino a la parte antigua en Ferry

    Después de hacer las pertinentes fotos del maestro nos fuimos a buscar algo de comer, pero fue imposible puesto que estaban todos los fast (¿o fat?) food hasta las trancas, así que decidimos cogernos el ferry y atravesar la bahía de camino a la isla antigua,dejando Kowloon detrás, la que llaman parte oscura de Hong Kong. Cuando llegamos nos fuimos directos a Mcdonald's, porque teníamos pensado subir en el Peak Tram, para observar todo el paisaje y comernos allí algo, pero tuvimos que dejarlo por imposible, ya que la cola para los tickets ¡era de 3 horas! Así que a pesar de intentar coger un taxi o autobús, acabamos dándonos por vencidos y nos fuimos a visitar el parque de Hong Kong, donde también se encuentra la Iglesia Episcopal de ST. John, cosa que se te hace rara por estos lares, ver a chinos dando misa...
























   Bromas aparte nos pusimos a recorrer la ciudad de un lado a otro. Primero nos cogimos el "transportator", unas escaleras con las que evitas las cuestas que hay en las calles, que son unas cuantas, porque todo hay que decirlo, la antigua Hong Kong está enclavada en las montañas y hay cuestas por todos lados,vamos que es una ciudad para ponerse en forma.

Vaya vistas deben tener,¿eh?
 Al llegar arriba del todo nos dispusimos a bajar y disfrutar del ambiente nocturno de Hong Kong. Porque esta ciudad no sólo puede ser Hong Kong, puede ser Londres, San Francisco, Shanghai, Nueva York, Paris, Tokyo... Es la perfecta combinación entre lo occidental y lo oriental, cogiendo lo mejor de cada lugar, creando algo único.


                                  


  
Yorkshire Pudding en Hong Kong
   Lo que más te sorprende en un principio es ver a los chinos hablando en un perfecto inglés británico, incluso entre ellos, pero es que es su idioma oficial, junto con el cantonés, que aunque es más difícil que el chino mandarín, resulta un idioma muy cantarín y agradable al oído. Además, es una ciudad donde no oyes las bocinas a cada momento, como sucede en Shanghai, nadie escupe en la calle, a gente tiene educación, piden perdón, el metro está limpio...Es como si dijeras que Hong Kong es China evolucionada, dentro de 50 o 100 años, pero eso es mi opinión. Y por otro lado, y no me cansaré de repetirlo, ¡LAS MUJERES! Creo que, sin duda, es el lugar donde más mujeres preciosas me he encontrado hasta ahora. Es que era difícil ver a una mujer que no dijeras, ¡joder que preciosidad! Perdonad por este inciso, pero si vais a Hong Kong me entenderéis, en serio.

Turisteando entre neones
   Después de esta salida de tono, ya nos volvimos a Kowloon a ver el espectáculo de luces que hacen con el skyline de la ciudad antigua, bastante chulo, por cierto. Últimas fotos a la estatua de Bruce Lee y de vuelta que había que cruzas aún la frontera e iba con la hora pegada en los talones. Como esto es una aventura y siempre tiene que haber algo de emoción, cogí el último metro que había, el último autobús al aeropuerto y una vez allí, con el estómago gritando por comida, me vi salvado de nuevo, cómo no. por mi a veces amado pero siempre odiado Mcdonald's. Una vez acabada la cena, vi que la gente se iba quedando grogui en las mesas, en los sillones del sitio, así que como dicen aquello de "Si vas a Roma, haz lo que los romanos" (palabras de mi colega portugués), me recoloqué como pude y me eché una siestecita en el sofá del Mcdonald's del aeropuerto nuevo de Shenzhen con más frío que siete viejas.

Skyline de hong Kong nocturno
   Abandoné Hong Kong, de camino a Shenzhen y de vuelta a Shanghai, pero ahora tenía un nuevo amor. Shanghai no será lo mismo, porque me he enamorado perdidamente de esa antigua colonia británica al sur de China, ahí donde una vez hubo tantos fumaderos de opio como panaderías, donde hay sitios que aúnla vida pasa en blanco y negro, donde Oriente y Occidende se encontraron hace ya tanto que nadie sabe distinguir la línea que los divide, donde te puedes sentir en China y Europa a la vez...

Bruce Lee

   En definitiva, esa ciudad que ahora ronda en mis sueños,aunque sólo haya sido por una noche... 

     

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