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miércoles, 11 de junio de 2014

Sabor español en Shanghái: Pika Pika

   Hoy haré un pequeño desvío en mi particular anecdotario de aventuras para hablar de uno de los restaurantes que más me gustan de Shanghái: Pika Pika.

   Estando en China, una de las cosas que se echan más de menos al ser español es la comida, entre la tortilla de patatas, gazpacho, un buen solomillo o simplemente un bocadillo. Todo esto en España es la mar de fácil de preparar y/o conseguir, en cualquier supermercado, pero cuando vives en China, se convierte en una auténtica locura, primero porque son productos que escasean aquí y segundo porque valen un ojo de la cara cuando los encuentras.

Apetece, ¿no?
   Es por ello, que para mí este restaurante es especial, puesto que su base es la cocina española, llevada un punto más allá. Es un lugar que no debéis dejar de visitar si amáis la cocina patria o simplemente si deseáis comida "de la buena". Una de sus características que los hacen diferentes son sus "pintxos", que suelen ir cambiando, por lo que si venís más de una vez jamás encontraréis los mismos, cosa que se agradece.

Pintxo de jamón con tomate
Pintxo de tortilla
   Entrando en la materia de la comida propiamente dicha, podemos disfrutar de un menú bastante variado y completito, que va desde entrantes como la ensalada Pika Pika, pulpo a la gallega, parrillada de pescado y marisco,unas gambitas al ajillo, patatas bravas, el pan con tomate que jamás falta en la mesa cuando nos reunimos los amigos para cenar allí y por supuesto la PAELLA, que se merece mayúsculas porque está para chuparse los dedos dos y tres veces sin compasión.

Paellaca Marinera
   Además, cada semana , Óscar y Sergio, los artistas de la cocina que hay en Pika Pika, preparan algún plato especial, lo que se traduce en cochinillo al horno, Gazpacho andaluz, canelón vegetariano y un largo etcétera que os encandilará desde el primer bocado. He de decir que hacía tiempo que no rebañaba tanto un plato como con la salsa de las almejas que me he metido hoy entre pecho y espalda. Aparte de ello, no hay problema para los vegetarianos, puesto que tienen comida fuera de carta especial para vegetarianos. En cuanto a los vinos, tienen un amplio surtido de vinos con nombres como Señorío de Cuzcurrita, Abadía de Acon Joven...Y por supuesto algo que no puede faltar es la cerveza, Mahou en este caso y la Sangría, tan famosa fuera de nuestras fronteras que en este lugar es algo que no podéis pasar por alto.

Almejas con salsa de tomate y ajito
   Como ya he mencionado, Óscar y Sergio, un extremeño y un malagueño, son quienes por las vicisitudes de la vida se vinieron a China a encargarse de los fogones de este reducto español muy cerquita de Jing'An Temple, uno de los centros neurálgicos de Shanghai. Mientras los fogones son propiedad de los sureños, la sala está comandada por una catalana mas salá que to las cosas, Laia, que se encarga de mantener el orden en el restaurante, aconsejar vinos, sacarte una sonrisa...Vamos, una todoterreno. Ellos tres forman la base del restaurante, que se torna un lugar idóneo para quedar con los amiguetes.

Gazpacho andaluz y croquetas de marisco
   La ambientación destila España por todos lados, puesto que entre vinos, abanicos, flamencas, la música, la comida, hay veces que ocurre, como me pasó a mí el día de la inauguración, se te olvida que estés en China, hasta que te das cuenta de que la calle a la que sales es West Nanjing Road, y no San Jacinto, Las Ramblas o Gran Vía, porque sino, estás en España 100%. Y eso se nota en una de las cosas que hasta que vine a este sitio a comer no me había dado cuenta de todo lo que lo había echado de menos. Estar sentado en una barra, o tomarte algo con los amigos alrededor de una barra, sí, esa en la que pones tus pies mientras apoyas el codo para hablar con el amigo que te acompaña. Esa sensación la recuperé aquí, y es algo que tengo que agradecerles a estos chicos.

Pika Pika
   Poco más he de decir de este lugar que te transporta a España al entrar por la puerta, puesto que por mucho que escriba es algo que debéis probar si vivís o estais de paso por Shanghai, porque no os arrepentiréis si me hacéis caso. Ademas, es un lugar fácil de encontrar, dado que se halla cerca de Jing'An Temple, en la mismísima West Najing Road, nº1788, salida 1 de la Línea 2 del metro, la verde, si esa que va de aeropuerto a aeropuerto. ¡No os podréis quejar de lo fácil que os lo pongo!. No lo dudéis más y ¡dadle un gustazo a vuestras papilas gustativas!

PD: Por cierto, se me olvidó comentar sobre el CHULETÓN DE BUEY, que aún no he catado, pero pronto, pronto caerá. 


  

domingo, 13 de abril de 2014

Tomb-sweeping day y barbacoa

  La semana pasada fue aquí en China el llamado "Tomb-sweeping day", literalmente traducido el Día de limpieza de tumbas. Este festival recibe el nombre de Qingming o Ching Ming, suele celebrarse el día 15 del equinoccio de primavera, lo que viene a traducirse en el día 4 o 5 de Abril, y es un día en el que se honra a los antepasados y se les recuerda.

   Este es el día en que la gente va a visitar las tumbas de los familiares y a limpiarlas, ofreciendo comidas a los antepasados y si alguna vez os habéis fijado, es el día en el que los chinos queman el papel rojo que representa el dinero, con lo que según la tradición envían el dinero a los que ya se marcharon. Estos días suelen ser festivos en China, Macao, Hong Kong y Taiwán por lo que mucha gente se desplaza durante estos días a sus pueblos natales para visitar con la familia a los antepasados.

   Es una tradición bastante similar a la española o mejor dicho occidental de visitar a los fallecidos a finales de Octubre, pero con las diferencias que he mencionado antes. Nosotros, como de chinos tenemos poco, nos propusimos hacer una barbacoa en algún parque de aquí de Shanghai, por lo menos para respirar algo de aire no viciado y sobre todo porque al ser vacaciones, tratar de visitar alguna ciudad cercana era imposible. Algunos amigos chinos decían que no era buena idea porque al ser festivo habría muchísima gente, a lo que debíamos añadir que hacía un tiempo perfecto para estar al solete y disfrutar del día.


   En un principio la barbacoa parecía que no iba a celebrarse, pero empezó a tomar forma y la cosa acabó por ser un día para repetir, puesto que hubo españoles, daneses, alemanes, suizos, chinos, italianos, alemanes, coreanos, estadounidenses... Y los que por una razón u otra no pudieron venir, pero también contábamos con ellos.

   En último momento de la tarde del Sábado cambiamos el emplazamiento del parque, de Gucun Park, que está más en la ciudad,  nos fuimos al de Gongqing Forest Park, que está allá donde se acaba Shanghai porque lo siguiente que hay es el mar. Lo bueno que tiene este parque es que, tal y como dice su nombre, es un bosque, por lo que es inmenso. El gran pero es que la zona de hacer barbacoas es muy pequeña, y eso en vez de una zona de barbacoas, parecía un campo de batalla en Sarajevo.

Campo de batalla: Gongqing Park
   En un principio estuvimos dando vueltas por las barbacoas a ver donde nos apostábamos, pero no hubo manera, y en la segunda vuelta de reconocimiento encontramos una de estas, cómo denominarlas, ¿"carpas"?, que era donde estaban las mesas y sillitas para poner las cosas. Nos apoderamos de ella hasta que a los 20 minutos vino el guarda y nos largó de allí porque no habíamos pagado. Con lo bonito que parecía todo, pero está claro, por mucho que le dijéramos a las chicas (que eran 2), de compartir el lugar, se negaron en redondo. Pero no nos fuimos demasiado lejos, y nos quedamos entre dos de las denominadas carpas, que fue una de las mejores decisiones que tomamos.

El equipo con la barbacoa de las vecinas

    Ese día experimentamos en primera persona lo que es realmente ser chino, ya que estábamos en todo el meollo, éramos los únicos extranjeros, humo, gente, basura, gritos, etc. Una locura total, pero al cabo de un rato nos acostumbramos y nos integramos aún más en el ambiente que se respiraba o mejor dicho que nos intoxicaba los pulmones. Nosotros, como buenos novatos, nos llevamos una pelota para poder echar unas pachanguitas, pero claro, dónde ibamos a jugar a algo si no podíamos siquiera movernos de los alrededores de la gente que había.

Potencia española
    En cuanto al parque se puede decir que era un lugar increíble, la vegetación, ríos, muchos tipos de actividades, que iban desde paintball, pasando por tirolinas, barcas, lugares para volar cometas, parque de atracciones e incluso un tren dentro del parque. Una de las mejores cosas del parquey en lo que todos sin excepción estuvimos de acuerdo es que olía a tierra, a naturaleza, a vegetación, a todo lo que no huele en el centro de Shanghai, donde el olor más característico que te puede llegar es el de los baozì (los bollos típicos rellenos de carne), o el de alguna obra, ésa será la vez que estés más cerca de oler tierra en la ciudad.


   Nosotros no celebramos Hanami como en Japón, pero fue algo similar, a pesar de ser a 10000 revoluciones más que en Japón, con un estres increíble, gente haciendo barbacoa incluso entre los arbustos, pero fue un gran día, que espero que pronto podamos repetir.

Atardeciendo

jueves, 12 de diciembre de 2013

Mantecados

   Desde siempre la Navidad es una época para estar con la familia, echar de menos a los que no están, recibir regalos, hartarse de comer...Las cosas típicas. Llevo casi tres años sin pasar unas navidades con la familia en condiciones, estos dos últimos años fueron por temas laborales, y este año porque estoy en China. Hoy he recibido un paquete desde España, mi Navidad en caja gracias a mi familia. Me ha hecho muchísima ilusión todo lo que venía dentro, incluso la forma en la que todo estaba envuelto, porque sólo he tenido que imaginármelos metiendo las cosas y envolviendolo todo en plástico.
 

Trabajito que me costó sacarlo todo


   Una de las cosas envueltas era una bolsita de mantecados, cómo no de canela y limón, y de la marca que compraban mis abuelos. He abierto uno mientras hablaba con mi madre y el olor que desprendía ha sido como volver a casa de mis abuelos hará unos 4 años. Desde que tengo memoria, mi abuela cogía la caja esa enorme que ella tenía de mantecados y quitaba todos los de canela para dármelos luego a mí, mientras que mi abuelo se intentaba comer alguno cuando ella no miraba.



Mi favorito, mantecado de canela

   Puede que ellos hace tiempo que no estén, pero yo sé que a cada mantecado que me coma le pondré un recuerdo de aquellas navidades en la Carioca, con mi abuelo intentando hacerle a mi hermana el carnet del Real Madrid, mi abuela con el "niño ve a la cocina y en el cubo rojo está el pan, tráetelo pacá", mi madre y mis tias venga a poner comida, mi padre y ms tíos por otro lado con las gambas y demás...Son buenos recuerdos, que me traen estos mantecados. El estar sentado al lado de mi abuela y que me pasara uno por debajo de la mesa como el que pasa droga y con esa cara de pilla que ponía. Es que me acuerdo y no puedo dejar de sonreír.


   Pero no sólo de mis abuelos me acuerdo en Navidad, sino de toda mi familia, de mis primos, mis tíos, esas juergas flamencas que se marcan nada más acabar la cena de Navidad en mi casa o en casa de mi tío Paco (el titi paco), esos ratillos en el sofá todos alrededor de la candelita contando tonterías...Son cosas de las que uno se acuerda en Navidad y que echa así como que de menos estando lejos.


   Y por supuesto,por último pero no menos importante me acuerdo mucho de mis padres y mis hermanas. Porque la Navidad siempre empezaba con los adornos para el puente del 6 de Diciembre, luego el cumpleaños de mi madre, irnos a Valverde a pasar las fiestas, Nochebuena, el cumple de Gloria, Noche Vieja, y por supuesto, la Noche de Reyes, donde mi maravillosa hermana Lucía, nos despertaba a las 6 de la mañana para ver los regalos de Reyes y luego a acostarse otra vez (en realidad eso lo intentábamos pero era imposible con Lucía por ahí en medio)... Las cosas de las que se acuerda uno aquí, ¿eh? Ya me gustaría pasarlas con ellos, pero la vida toma unos caminos a veces que nos alejan de nuestros seres queridos, pero que jamás los perdemos de vista.

   Bueno, hoy era un post cortito, porque me acordé de todo esto mientras comía mantecados. Así que me voy a seguir comiendo mantecados que ya he abierto 5 y ¡he dejado el sexto a la mitad!


   Felices fiestas a todos!