Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de agosto de 2014

Desubicado

   Esta entrada debí publicarla hace por lo menos una semana pero por problemas técnicos no he podido hasta ahora.

   Hoy no puedo dormir, quizás por el viaje, quizás por el calor, por los mosquitos...A saber. Así que al no poder dormir me he propuesto a escribir lo ocurrido en las últimas dos semanas, que las he pasado en España entre bodas, familia y amigos.

   Todo empezó con un mensaje de mi padre. "Búscate el vuelo que te vienes, tu madre ya lo sabe, así que no hay vuelta atrás." Así que de un día a otro me ví buscando ofertas de vuelos, comprando regalos de última hora y por supuesto haciendo el vídeo para la boda de mi primo David y Pilar a la que "supuestamente" no podía asistir y de ahí el vídeo. Llegué a Sevilla un Jueves por la mañana donde me esperaban mi padre y mis hermanas para darme una sorpresa, a lo que sumamos que fuimos a recoger a mi madre a su trabajo al mediodía para tener un día totalmente redondo.

Lo mejor de llegar a España

  El viernes pusimos rumbo a Valverde del Camino, mi tierra natal, para la boda, sin saber los novios, ni nadie de que yo iba a asistir al evento. Me planté en la puerta de casa de mis tíos y me puse a tocar el timbre como un condenado hasta que abrieron y se quedaron todos boquiabiertos. Abrazos y besos por todos sitios, mis primos que no se lo creían, el whatsapp y Facebook echando humo... y a preparar la boda que iba a ser de categoría, a la altura de los novios.

¡De boda!
   La semana siguiente no se planteaba tranquila desde el principio, puesto que antes de venir a España había quedado con el señor Flapy para hacer un pequeño tour por Huelva, pasando eso sí primero por Sevilla donde nos tomamos la foto de rigor, esta vez en honor a otro señor llamado Óskar, más conocido como Ikusuki. Ya en Huelva, nos movimos entre Almonte, El Rocío y Matalascañas, disfrutando del veranito del Sur que tanto nos hacía falta y merecíamos. Estuvimos en la playa de Cuesta de Maneli, con uno de mis mejores amigos "El Rojas", con su novia y mi sobrinilla postiza, Leire, que tiene más arte que un tablao flamenco con José Mercé en lo alto. Echamos unas buenas risas, buenas comidas y el jueves, con mucha pena despedimos a David que se volvía para los Madriles de nuevo.

David, yo y parte de Óskar pululando por Sevilla

   El fin de semana fue totalmente familiar, paellita rica y tarde con mis primos, y es ahí donde surgió la palabra "desubicado", de labios de mi prima Irene, una de las grandes sabias de mi familia. Ella me dijo que me veía un poco seriote, que parecía algo perdido y era totalmente cierto. Según ella, para mí habían pasado mil cosas, muchísimas experiencias en el año que llevaba fuera, mientras que para ellos la vida había seguido igual, y que era como si yo jamás me hubiera ido. Cuanta razón. Aquí he luchado cada día desde que llegué y me he acostumbrado a estar en guardia en cada momento, mientras que en España estaba la mar de relajado y me sentía un poco fuera de sitio. Mi viaje a España ha sido como un sueño, puesto que las dos semanas que he pasado con mi gente se me han ido en un abrir y cerrar de ojos, tanto que cuando ayer cogí el metro en Beijing me pareció que era lo normal. Imagino que lo es, puesto que ahora es mi realidad y lo otro es un sueño que ocurre de cuando en cuando.

Sumo fight
   En España he disfrutado de mis hermanas, de mis padres, mis primos, de las tres nuevas incorporaciones Chely, María y Antonio, además de todos mis amigos (Nayh, David, Luzan, Carmen, Lego, Sete, Meux...), pero aún así sentía que ya no era mi lugar. Quizás necesite estos retos para sentirme vivo, quizás sea masoca o quizás ya me he acostumbrado a tener que luchar y a vivir en megaciudades. Pero bueno, lo importante es haber dsfrutado, aunque ahora tenga una morriña muy grande que no me deje dormir y me hace escribir a las 3.37 de la mañana.

Niñas
    Bueno, para acabar decir que esto lo escribo desde mi habitación en la nueva escuela en la que empiezo a trabajar, que está allá donde Perry el ornitorrinco perdió su sombrero, traducido al chino en el distrito de Tongzhou en beijing, así que si tenéis curiosidad, buscad y veréis que tengo razón. 

   Nos leemos pronto y en otra entrada que no sea así de expréss y a las 4 de la mañana.

   PD: eso sí, me ha encantado el verano en España.


jueves, 12 de diciembre de 2013

Mantecados

   Desde siempre la Navidad es una época para estar con la familia, echar de menos a los que no están, recibir regalos, hartarse de comer...Las cosas típicas. Llevo casi tres años sin pasar unas navidades con la familia en condiciones, estos dos últimos años fueron por temas laborales, y este año porque estoy en China. Hoy he recibido un paquete desde España, mi Navidad en caja gracias a mi familia. Me ha hecho muchísima ilusión todo lo que venía dentro, incluso la forma en la que todo estaba envuelto, porque sólo he tenido que imaginármelos metiendo las cosas y envolviendolo todo en plástico.
 

Trabajito que me costó sacarlo todo


   Una de las cosas envueltas era una bolsita de mantecados, cómo no de canela y limón, y de la marca que compraban mis abuelos. He abierto uno mientras hablaba con mi madre y el olor que desprendía ha sido como volver a casa de mis abuelos hará unos 4 años. Desde que tengo memoria, mi abuela cogía la caja esa enorme que ella tenía de mantecados y quitaba todos los de canela para dármelos luego a mí, mientras que mi abuelo se intentaba comer alguno cuando ella no miraba.



Mi favorito, mantecado de canela

   Puede que ellos hace tiempo que no estén, pero yo sé que a cada mantecado que me coma le pondré un recuerdo de aquellas navidades en la Carioca, con mi abuelo intentando hacerle a mi hermana el carnet del Real Madrid, mi abuela con el "niño ve a la cocina y en el cubo rojo está el pan, tráetelo pacá", mi madre y mis tias venga a poner comida, mi padre y ms tíos por otro lado con las gambas y demás...Son buenos recuerdos, que me traen estos mantecados. El estar sentado al lado de mi abuela y que me pasara uno por debajo de la mesa como el que pasa droga y con esa cara de pilla que ponía. Es que me acuerdo y no puedo dejar de sonreír.


   Pero no sólo de mis abuelos me acuerdo en Navidad, sino de toda mi familia, de mis primos, mis tíos, esas juergas flamencas que se marcan nada más acabar la cena de Navidad en mi casa o en casa de mi tío Paco (el titi paco), esos ratillos en el sofá todos alrededor de la candelita contando tonterías...Son cosas de las que uno se acuerda en Navidad y que echa así como que de menos estando lejos.


   Y por supuesto,por último pero no menos importante me acuerdo mucho de mis padres y mis hermanas. Porque la Navidad siempre empezaba con los adornos para el puente del 6 de Diciembre, luego el cumpleaños de mi madre, irnos a Valverde a pasar las fiestas, Nochebuena, el cumple de Gloria, Noche Vieja, y por supuesto, la Noche de Reyes, donde mi maravillosa hermana Lucía, nos despertaba a las 6 de la mañana para ver los regalos de Reyes y luego a acostarse otra vez (en realidad eso lo intentábamos pero era imposible con Lucía por ahí en medio)... Las cosas de las que se acuerda uno aquí, ¿eh? Ya me gustaría pasarlas con ellos, pero la vida toma unos caminos a veces que nos alejan de nuestros seres queridos, pero que jamás los perdemos de vista.

   Bueno, hoy era un post cortito, porque me acordé de todo esto mientras comía mantecados. Así que me voy a seguir comiendo mantecados que ya he abierto 5 y ¡he dejado el sexto a la mitad!


   Felices fiestas a todos!